Las organizaciones de Faluya remiten sendos informes sobre la violación de derechos humanos durante el asalto y ocupación de Faluya y la situación de los refugiados de esta ciudadCentro para los Derechos Humanos y la Democracia de Faluya
"Resulta muy duro describir todo lo ocurrido en Faluya durante los últimos dos meses; brevemente: la destrucción deliberada de toda la ciudad por parte de las fuerzas de ocupación estadounidenses, las torturas a sus civiles, la imposibilidad de hacer llegar alimentos y medicinas, la matanza de heridos, son algunos de los hechos que representan los crímenes más horribles cometidos contra civiles inocentes en la historia reciente, así como graves violaciones del derecho internacional humanitario."
A los habitantes de Faluya, así como la mayoría del pueblo iraquí, nos emocionaron sus advertencias sobre las peligrosas consecuencias que acarrearía sobre el entorno político iraquí la invasión de la ciudad de Faluya. Tuvimos la esperanza de que Naciones Unidas (NNUU) tomara medidas claras para evitar la invasión y la destrucción de la ciudad y el desplazamiento de sus habitantes.
Con nuestra más absoluta sorpresa hacia lo que está ocurriéndole a nuestra pueblo en Faluya, tenemos el honor de remitirle a usted, y a través suyo a la Comunidad Internacional, dos informes. El primero, sobre los crímenes más importantes que han cometido las fuerzas estadounidenses entre el siete de noviembre y finales de diciembre de 2004. El segundo, se centra en la situación humanitaria de los refugiados de Faluya. Esperamos que NNUU y el mundo sean conscientes de la realidad de que los crímenes de guerra y las masacres de civiles fueron perpetradas por las fuerzas de EEUU en Faluya y zonas limítrofes. La comisión de esos crímenes fue ampliamente conocida, pero lo que desearíamos, excelencia, es registrar oficialmente todos ellos. Esperamos también que su excelencia tome, de acuerdo a su autoridad y responsabilidades establecidas en la Carta [de NNUU] y en las leyes internacionales, medidas prácticas transparentes para proteger el derecho de las víctimas y hacer responder a los criminales por sus crímenes internacionales.
Excelencia,
Todo lo que se menciona en estos dos informes está siendo atestiguado honesta y naturalmente por testigos y mediante afirmaciones de médicos, miembros de organizaciones internacionales humanitarias locales e incluso periodistas que estuvieron empotrados con las fuerzas estadounidenses que pudieron estar en la ciudad durante el período antes mencionado, además de pruebas que podríamos contrastar.
Estamos seguros que las organizaciones internacionales tienen muchas pruebas de esas violaciones y crímenes, pero lo que nos asombró fue el dudoso silencio. Además, exigimos a través de su excelencia a todas las organizaciones internacionales que divulguen y difundan todos los informes que posean para cumplir con las responsabilidades que les han sido confiadas por la comunidad internacional. Permanecer en silencio en relación con tales crímenes y graves violaciones será visto como una participación en ellos, además de como una mentira a la comunidad internacional en relación con lo que ocurrió en Faluya y en todo el Iraq.
Para finalizar le pedimos, excelencia, que considere esta carta y los [informes] adjuntos como un documento oficial de NNUU y sea entregado a todos los miembros del Consejo de Seguridad. Es el mínimo derecho para la ciudad que ha sido y está siendo todavía masacrada por los invasores estadounidenses.
Con nuestra más absoluta sorpresa hacia lo que está ocurriéndole a nuestra pueblo en Faluya, tenemos el honor de remitirle a usted, y a través suyo a la Comunidad Internacional, dos informes. El primero, sobre los crímenes más importantes que han cometido las fuerzas estadounidenses entre el siete de noviembre y finales de diciembre de 2004. El segundo, se centra en la situación humanitaria de los refugiados de Faluya. Esperamos que NNUU y el mundo sean conscientes de la realidad de que los crímenes de guerra y las masacres de civiles fueron perpetradas por las fuerzas de EEUU en Faluya y zonas limítrofes. La comisión de esos crímenes fue ampliamente conocida, pero lo que desearíamos, excelencia, es registrar oficialmente todos ellos. Esperamos también que su excelencia tome, de acuerdo a su autoridad y responsabilidades establecidas en la Carta [de NNUU] y en las leyes internacionales, medidas prácticas transparentes para proteger el derecho de las víctimas y hacer responder a los criminales por sus crímenes internacionales.
Excelencia,
Todo lo que se menciona en estos dos informes está siendo atestiguado honesta y naturalmente por testigos y mediante afirmaciones de médicos, miembros de organizaciones internacionales humanitarias locales e incluso periodistas que estuvieron empotrados con las fuerzas estadounidenses que pudieron estar en la ciudad durante el período antes mencionado, además de pruebas que podríamos contrastar.
Estamos seguros que las organizaciones internacionales tienen muchas pruebas de esas violaciones y crímenes, pero lo que nos asombró fue el dudoso silencio. Además, exigimos a través de su excelencia a todas las organizaciones internacionales que divulguen y difundan todos los informes que posean para cumplir con las responsabilidades que les han sido confiadas por la comunidad internacional. Permanecer en silencio en relación con tales crímenes y graves violaciones será visto como una participación en ellos, además de como una mentira a la comunidad internacional en relación con lo que ocurrió en Faluya y en todo el Iraq.
Para finalizar le pedimos, excelencia, que considere esta carta y los [informes] adjuntos como un documento oficial de NNUU y sea entregado a todos los miembros del Consejo de Seguridad. Es el mínimo derecho para la ciudad que ha sido y está siendo todavía masacrada por los invasores estadounidenses.
No hay comentarios:
Publicar un comentario